La bondad de Dios

“Prueben y vean que el Señor es bueno”
Salmo 34:8

Resulta muy alentador contemplar quién es nuestro Dios, no solo considerar las cosas sobre Él que nunca comprenderemos del todo, sino también reflexionar sobre lo que nos ha revelado en su Palabra.

En el mundo actual, estamos rodeados de maldad e inmoralidad, y esto me ha recordado especialmente lo bueno que es nuestro Dios. Así que comencemos leyendo el Salmo 34.

Este salmo fue escrito por David cuando fingió locura ante Abimelec, quien lo expulsó, y David se marchó. El salmo comienza con un saludo sincero de David a Dios (vv. 1–3), seguido del enfoque de David en la seguridad de Dios (vv. 4–7), entonces la provisión de Dios (vv. 8–10). David continúa mencionando el apoyo de Dios (vv. 11–19), y concluye con la seguridad de Dios (vv. 20–22Pero justo en medio de este salmo, vemos un hermoso énfasis en la bondad de Dios, ¡una de las cosas clave que Él provee a su pueblo!

Analicemos más de cerca el versículo 8. El Salmo 34:8 nos invita a:

“Prueben y vean que el Señor es bueno.”

La secuencia de esta frase nos invita a saborear la acción y ver el resultado. ¡El Señor quiere que usemos todos nuestros sentidos para descubrir verdaderamente su bondad!

Pero observe que en este pasaje surgen tres verdades adicionales:

Debemos refugiarnos en Él y ser bendecidos.
Debemos temer al Señor y no tener escasez de nada.
Debemos buscar al Señor y no carecer de nada bueno.

Refugiarse en Él, temer al Señor y buscarlo son tres maneras de experimentarlo. Cuanto más nos acerquemos a Él, más conoceremos su bondad.

Él nos insta a saborear —a experimentar personalmente— su bondad. Él es el fundamento de toda bondad y de todo lo verdaderamente bueno. ¡Su bondad es la piedra angular de todos nuestros pensamientos acerca de Él!

Lo más destacado de hoy:
¡Cuán bueno es el Dios que adoramos, nuestro fiel e inmutable Amigo!
¡Cuyo amor es tan grande como su poder, y no conoce medida ni fin!
– Joseph Hart

Comparte la reflexión de hoy: