Lee, escucha y guarda

Bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas que en ella están escritas; porque el tiempo está cerca.
Apocalipsis 1:3

 

Al abrir las páginas del Libro del Apocalipsis, aprendemos que hay una triple bendición para aquellos que leer, escuchar, y mantener Este libro. De hecho, el Libro del Apocalipsis está repleto de bendiciones: aquí, en el capítulo 1, versículo 3, y en el capítulo 22, versículo 7: “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro”. En realidad, hay siete bendiciones entrelazadas a lo largo de este libro que resultan muy alentadoras. Hay bendiciones para nosotros ahora (1:3), para quienes estén en tribulación (14:13; 16:15; 19:9), para quienes estén en el Milenio (20:6) y para quienes estén en la vida eterna (22:7, 14). Todo esto nos recuerda que nuestro Dios es un benefactor, ¡incluso en un libro donde hay tanto juicio!

Pero retrocedamos un momento y examinemos más detenidamente nuestro versículo y esta triple bendición. Primero, “bendito sea el que lecturas.Esta palabra significa leer en voz alta. ¡Qué bendición es leer y escuchar este libro y cada parte de la Palabra de Dios en voz alta! Pablo le dijo a Timoteo: ”Mientras yo llego, dedícate a la lectura“ (1 Timoteo 4:13). Aquí tenemos la misma idea de la lectura pública de la Palabra de Dios. Nunca debemos subestimar la importancia de la lectura pública de la Palabra de Dios.

A continuación, está la bendición de audiencia la Palabra, lo cual solo enfatiza la importancia de lo que acabamos de decir acerca de la lectura pública de la Palabra. Pero leer y escuchar la Palabra de Dios no es suficiente; debe haber una voluntad de mantener la Palabra, prestarle atención, obedecerla y vivirla. Consideremos a aquellos en el Libro de Nehemías que permanecieron de pie durante horas escuchando la Palabra de Dios leída en voz alta, y que tuvo un efecto real en ellos (Neh. 9:3). ¡Ojalá esto sea cierto tanto para nosotros en privado como en nuestras reuniones públicas!

Lo más destacado de hoy:
La revelación de la Palabra de Dios nos da vida y luz. Dedica tiempo a leerla, escucharla y guardarla.