Los misteriosos caminos de Dios

“¡Oh, la profundidad de las riquezas de la sabiduría y el conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!”
Romanos 11:33

¿Cómo respondemos a los caminos de Dios? ¿Cuestionamos su manera de obrar en nuestras vidas? Malaquías siguió interpelando al pueblo sobre este mismo tema (Mal. 2:17–3:6). Muchos nos hemos preguntado: “¿Por qué les suceden cosas malas a las buenas personas, y por qué les suceden cosas buenas a las malas?”. Podemos fácilmente convertirnos en personas como las de la época de Malaquías, que se justificaban y culpaban a Dios por sus circunstancias. Pero debemos recordar lo que Dios dice: “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos… Porque como los cielos son más altos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.” (Isaías 55:8–9).

La gente preguntó, “¿Dónde está el Dios de la justicia?” Malaquías respondió presentando a dos mensajeros: Juan el Bautista y el Señor Jesús. Juan el Bautista (Mal. 3:1; Mt. 11:10; Mark. 1:2; Lc. 7:27) tuvo el privilegio único de predicar al final de la era del Antiguo Testamento y al comienzo de la del Nuevo. ¿Cómo respondió Juan a su pregunta acerca de la justicia de Dios? Señaló a Israel a Jesús como el Cordero de Dios (Juan 1:29-31). Cuando Jesús vino a este mundo, vino como el Sustituto de los pecadores. En la cruz, satisfizo plenamente la justicia de Dios (Rom. 3:21-26).

El segundo mensajero mencionado en Malaquías 3:1 es el Señor mismo. Malaquías 3:2-6 habla de la segunda venida del Señor, cuando regresará para reinar como Rey de reyes. Vendrá en un momento inesperado (Mateo 24:36) para purificar a una nación impura y desprevenida. En aquel día, el Señor Jesús ejecutará un juicio justo contra todo lo que es injusto (Malaquías 3:5).

¿Cómo responde esto a su pregunta sobre la justicia de Dios? Malaquías les recuerda que Dios obra según un plan divino que no podemos comprender del todo. Él ve el panorama completo, mientras que nosotros solo vemos una parte a la vez. Cuando surgen preguntas, debemos recordar que Dios es Dios. Él no cambia, ni tampoco sus planes, su amor, su gracia ni su santidad.

Lo más destacado de hoy:
Dios obra de maneras misteriosas para realizar sus maravillas;
Él planta sus huellas en el mar, y cabalga sobre la tormenta.
– William Cowper

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