Dirección para la vida

“Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz a mi camino.”
Salmos 119:105

Todos debemos tomar cientos de decisiones que determinan el rumbo de nuestras vidas. Algunas son insignificantes, otras trascendentales, pero en conjunto marcan el rumbo de nuestra existencia. En el complejo mundo en que vivimos, necesitamos urgentemente la sabiduría de Dios para tomar decisiones acertadas.

¿Alguna vez has apagado las luces de una habitación e intentado cruzar al otro lado a oscuras? Yo sí, he apagado la luz y he intentado atravesar una habitación sin tropezar con sillas ni otros obstáculos. ¡La luz del móvil es de gran ayuda!

Este mundo es un lugar oscuro, lleno de obstáculos que pueden hacernos tropezar. Pero la Palabra de Dios es nuestra luz. Nos muestra el camino de la sabiduría divina para que no tengamos que andar a tientas en la oscuridad.

Los versículos 119:18, 24, 98-101, 104, 105 y 130 dan testimonio de esta verdad. Esta sabiduría no surge de descuidar la Palabra hasta que llega una crisis y entonces recurrir a ella en busca de guía en situaciones de emergencia.

Quizás hayas escuchado la historia del hombre que quería conocer la voluntad de Dios, así que abrió la Biblia al azar y señaló un versículo. Decía:, “Judas fue y se ahorcó.” Pensando que eso no podía ser correcto, lo intentó de nuevo. El siguiente verso decía:, “Ve y haz lo mismo.” Perturbado, lo intentó una vez más, y el verso en el que cayó decía:, “¡Lo que tengas que hacer, hazlo rápido!”

La sabiduría y la guía de Dios no provienen de encuentros fortuitos con las Escrituras, sino de un conocimiento profundo y constante de su Palabra, adquirido a lo largo de los años al caminar en estrecha comunión con Él.

Lo más destacado de hoy:
La palabra de Dios nos da luz y dirección para que podamos caminar sin tropezar.

Comparte la reflexión de hoy: