Revelando a Cristo
La Revelación de Jesucristo, que Dios le dio para mostrar a sus siervos las cosas que pronto deben suceder. Y la envió a su siervo Juan para que la diera a conocer por medio de su ángel.
Apocalipsis 1:1
Muchos ven el libro del Apocalipsis como un misterio, algo complejo y difícil de entender, pero la clave se encuentra en las dos primeras palabras de nuestro versículo, El Apocalipsis. La palabra griega para “revelación” significa “desvelar”; aparece dieciocho veces en el Nuevo Testamento, y cada vez que se usa para referirse a una persona, implica la idea de hacerse visible.
El libro del Apocalipsis no trata tanto de profecía, aunque la contiene. Su tema central es la revelación del Señor Jesús. El Señor Jesús vino a revelar al Padre (Mt. 11:27) y a darse a conocer (Jn. 1:18). Pero ahora el Padre desea revelar al Señor Jesús como Aquel a quien quiere exaltar por quién es y por lo que ha logrado. ¡Este libro trata sobre Él!
Hay muchas cosas que podemos aprender al leer el libro de Apocalipsis. En los capítulos 1 al 3, vemos las advertencias a la Iglesia y la necesidad de santidad. Leemos sobre la fortaleza que se encuentra en Cristo, quien es capaz de fortalecer al creyente para vencer a Satanás. En los capítulos 4 y 5, leemos sobre la adoración en torno al trono. Este asombroso libro revela el fin de la historia humana tal como la conocemos hoy y describe cómo sucederá. También revela la gloria venidera del Señor Jesús en su reinado terrenal como Rey de reyes y Señor de señores. Nos recuerda que aquellos que no tienen a Cristo deberán rendirle cuentas ante el juicio del Gran Trono Blanco y nos da una idea de cómo será el estado eterno. Pero el tema central de este libro es la majestad y la gloria del Señor Jesucristo.
Lo más destacado de hoy:
Lee el prólogo del Libro del Apocalipsis (1:1–8) y comienza a vislumbrar a Aquel que se nos revela.