Tres ejemplos de maternidad

Ya sea que hablemos de madres biológicas, adoptivas o que participen en actividades de defensa de los derechos de los niños, es importante comprender que todas las madres —y todas las mujeres que aman a los niños— comparten un amor y un instinto divinos para cuidar de aquellos que les han sido confiados. Esto emana del corazón de Dios, pues esta misma naturaleza se manifiesta en Él mismo.

Cristo nuestro sustituto

La salvación estuvo en la mente de Dios desde la eternidad, y el método de esa salvación reside en la persona y la obra de su amado Hijo, el Señor Jesús. Al considerar la obra de la salvación, una de las verdades que aprendemos es que Cristo fue nuestro sustituto. Esto significa que el Señor Jesucristo murió en lugar de los pecadores.

Cristo resucitado: vivo, victorioso y compasivo

Es maravilloso recordar y apreciar la resurrección del Señor Jesucristo. La resurrección del Señor Jesús es la piedra angular sobre la que se asientan nuestra fe y esperanza. El cristianismo se basa en una relación con un Salvador resucitado.

Nuestro Salvador no está en la tumba. Nuestro Salvador no está en el sepulcro. “No está aquí. ¡Ha resucitado!”

Bautismo

El tema del bautismo es sumamente importante. Es una de las ordenanzas fundamentales que el Señor Jesucristo dio a sus seguidores. Al examinar las Escrituras, buscaremos responder a varias preguntas: ¿Qué es el bautismo? ¿Qué significa ser bautizado? ¿Qué beneficios aporta al seguidor de Cristo?

El Jehová de la alegría

La alegría se menciona repetidamente en la Epístola a los Filipenses. En este libro, encontramos referencias a varios nombres únicos del Señor.

El gozo de tu salvación

Los creyentes experimentan gozo espiritual al caminar en armonía con el Señor, produciendo frutos del Espíritu. Sin embargo, el pecado puede entristecer al Espíritu Santo, disminuyendo el gozo pero sin afectar la salvación, que se obtiene mediante la obra de Cristo. Restaurar el gozo requiere autoexamen y confesión. No se debe confundir la seguridad eterna de la salvación con la experiencia fluctuante del gozo; la salvación es inmutable, mientras que el gozo depende de la conducta espiritual del creyente.

La seguridad de la salvación

Con frecuencia, la gente duda de su salvación, confiando más en sus sentimientos que en la seguridad que Dios nos da. No se trata de la cantidad ni la fuerza de nuestra fe, sino de la verdad de que nuestra fe está puesta en Cristo y en su obra. Debemos creer en la palabra de Dios por encima de nuestros sentimientos.

El Camino de la Salvación 

En tiempos del Antiguo Testamento, según la Ley de Dios, un asno debía ser redimido mediante el sacrificio de un cordero. Este acto nos remite al Señor Jesús, el “Cordero de Dios”, quien entregó su vida para redimir a los pecadores, tomando sobre sí su castigo para concederles el perdón y la vida eterna, demostrando así el amor y la justicia de Dios.

Buscando la paz con el pueblo del Señor

La Biblia no enseña que la desunión entre los creyentes sea una dificultad o un problema, sino que la considera pecado y debilidad. Para lograr la paz en la práctica con el pueblo del Señor, primero debemos confesar nuestro pecado y luego buscar la voluntad del Señor, pues es su testimonio.

Un compañerismo que produce satisfacción

El Salmo 23 subraya que la verdadera satisfacción proviene de una relación profunda y personal con el Señor, más que de bendiciones materiales pasajeras. La imagen de David como una oveja contenta bajo la guía del Señor ilustra que la provisión y la protección son secundarias a la conexión con el Pastor divino. Esta relación comienza al reconocer el sacrificio de Cristo y continúa al escuchar su voz y seguir su guía, donde se encuentra la verdadera satisfacción y alegría, independientemente de las circunstancias de la vida.