Paz en tiempos peligrosos

“Pero tened esto presente: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles.”
2 Timoteo 3:1

Pablo le dijo a Timoteo que “en los últimos días vendrían tiempos peligrosos” (2 Timoteo 3:1). La palabra peligroso es chalepos En griego, la palabra conlleva la idea de ser difícil, peligroso, difícil de manejar o salvaje. Esta misma palabra se usa para describir a dos hombres poseídos por demonios que vivían en las tumbas y eran sumamente feroces (Mateo 8:28). Esto nos recuerda lo que Pablo escribió en 1 Timoteo 4:1: “Ahora bien, el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y doctrinas de demonios”.”

Luego describe estos últimos días como un tiempo en el que “los hombres serán egoístas, amantes del dinero, jactanciosos, orgullosos, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, sin dominio propio, crueles, enemigos de lo bueno, traidores, impulsivos, arrogantes, amantes de los placeres más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán su eficacia” (2 Timoteo 3:2-4).

Al observar el mundo que nos rodea, no es difícil creer que vivimos en los últimos tiempos. ¡Las mismas cosas que describe Pablo describen nuestra cultura a la perfección! Al pensar en todo esto, es fácil que nuestros corazones se sientan abrumados y angustiados. Pero las palabras del Señor Jesús deberían brindarnos gran consuelo, pues declaró: “Estas cosas les he dicho para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero ¡ánimo!, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

Como el Gran Vencedor, Él desea que tú y yo seamos vencedores y no que nuestra cultura nos venza.

Sería fácil dejar que el caos y la confusión de nuestra cultura se apoderaran de nuestras mentes y corazones. Timoteo también se sentía tímido y temeroso cuando era joven y buscaba vivir para el Señor. Pablo le recordaba que, como cristianos, no se nos ha dado “un espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7).

Lo más destacado de hoy:
Es una gran bendición para el creyente tener un corazón regido por la paz de Cristo en medio de un mundo de caos.

 

Comparte la reflexión de hoy: