Buscando la paz con el pueblo del Señor

La Biblia no enseña que la desunión entre los creyentes sea una dificultad o un problema, sino que la considera pecado y debilidad. Para lograr la paz en la práctica con el pueblo del Señor, primero debemos confesar nuestro pecado y luego buscar la voluntad del Señor, pues es su testimonio.